¡Jerry Siegel Ataca!
26 June, 2006
Al principio de la Segunda Guerra mundial, el 27 de febrero de 1940, se publicó un número de la revista Look en el que Superman, él solito, demolía parte de la Línea Sigfrido y llevaba a Hitler (y como de carambola, a Stalin) a comparecer delante de la Sociedad de Naciones. Las tres paginas escasas fueron expresamente realizadas para la revista, con guión de Jerry Siegel y dibujos de Joe Schuster.
Esto, claro, no le hizo mucha gracia al partido Nazi, que incluyó el siguiente artículo de réplica al cómic en su revista Das schwarze Korps de 25 de Abril del mismo año.
¡Jerry Siegel Ataca!
Jerry Siegel, un tipo física e intelectualmente circumcidado que tiene su cuartel general en Nueva York, es el inventor de una vistosa figura de apariencia impresionante, cuerpo poderoso y bañador rojo que posee la habilidad de volar por el espacio.
Este inventivo israelita bautizó a su placentera invención de cuerpo sobredesarrollado y mente subdesarrollada como "Superman". Ha publicitado profusamente el sentido de la justicia de Superman, bien pergeñado para que la juventud de América lo imite.
Como se puede ver, ¡no hay nada que los Saduceos no haría por dinero!
Jerry observó el mundo y vio cosas pasando en la distancia, algunas de las cuales lo alarmaron. Oyó hablar del despertar de Alemania, de la resurrección de Italia; en definitiva de un resurgir de los valores de hombría de Roma y Grecia. "Muy bien", pensó Jerry, y decidió importar la idea de esos valores masculinos y propagarlos entre los jóvenes americanos. Así nació este "Superman". En esta página le presentaremos con varios ejemplos particularmente extraños de sus actividades. Vemos a Superman, sin ningún sentido estratégico ni habilidad táctica, atacando la Línea Sigfrido en calzoncillos. Vemos a varios soldados alemanes en un búnker, que para recibir al invitado americano han tomado prestados viejos uniformes de un museo militar. Sus caras expresan a la vez desesperación y alegría. Vemos a esta maravilla musculada en una pose un tanto forzada, doblando los cañones de ametralladoras Krupp como si fueran spaghetti. "¡El cemento no puede detenerme!", grita en otra viñeta mientras revienta los techos de los búnkers como si fueran tomates pasados.
Sin embargo, su verdadera fuerza se muestra sobre todo al volar. Salta al aire para arrancar el motor de un avión alemán que lo sobrevuela. No obstante, como podemos ver en la siguiente viñeta, Superman ha cometido aparentemente un error, ya que parece haberse encontrado con un piloto judío. Ningún alemán diría lo que el piloto dice, una mala caracterización del gran lenguaje alemán cometida por un ignorante en la materia.
La triunfante viñeta final muestra a Superman, el vencedor de la muerte, aterrizado en la sede principal de la Sociedad de Naciones en Ginebra. Aunque las reglas de dicha organización probablemente prohíban que gente en traje de baño participe de sus debates, Superman ignora ésta así como todas las demás leyes de la física, la lógica y la vida en general. Trae consigo al maligno enemigo alemán junto con el soviético.
Bueno, deberíamos limitarnos a ignorar estas fantasías de Jerry Israel Siegel, pero hay un truco. Las arriesgadas hazañas de Superman son las de un escarabajo de Colorado. Trabaja en la oscuridad, en modos incomprensibles. Responde con un grito de "¡Fuerza! ¡Valor! ¡Justicia!" a las nobles expectativas de los niños americanos. Pero en lugar de utilizar la oportunidad de alientar esas virtudes realmente útiles; siembra el odio, la sospecha, el mal, la vagancia y la criminalidad en sus jóvenes corazones.
Jerry Siegellack apesta. ¡Qué lástima de juventud americana, que vive en un ambiente tan enrarecido y ni siquiera se da cuenta del veneno que respiran todos los días!
Es hilarante, dado el tiempo y la distancia.
Aquí tenéis el artículo completo. Y aquí tenéis el número completo de la revista Look. Es curioso porque incluye un mini-artículo de cómo trabajaban Siegel y Schuster, con fotos. Gracias a Erklazer, de la lista de correo de Ciencia Ficción por hacerme llegar el artículo.



